Guía básica para podar árboles frutales
1 Definir la altura del tronco
Formar las primeras ramas principales entre 10 y 40 cm por encima del tronco, para crear una copa amplia y estable.
2 Eliminar brotes mal orientados A
Quitar ramas que crecen hacia el interior de la copa, se cruzan o se rozan entre sí, para abrir el árbol y mejorar la entrada de luz y aire.
3 Acortar ramas demasiado largas B
Reducir el largo de las ramas principales que están desbalanceadas o se extienden en exceso, evitando roturas y mejorando la estructura.
4 Favorecer una copa aireada
Mantener el centro del árbol despejado disminuye el riesgo de hongos y plagas y facilita una fructificación más uniforme.
5 Podar con regularidad
Una poda correcta y periódica mantiene el árbol sano, equilibrado y con mejor capacidad de sostener el peso de los frutos.
