Cuanto más aprendemos sobre la vida marina, más nos damos cuenta de que muchas criaturas del océano son seres emocionales, sociales y sensibles.
Las langostas no son insectos marinos.
Viven largas vidas, se conectan con otros y sienten el dolor profundamente.
Entender la naturaleza cambia cómo la tratamos y cada pequeño cambio hacia la compasión importa.
#CompassionForWildlife #CompasiónPorLaVidaSilvestre
