Las lombrices revelan la verdad del compost: cuando el ambiente es perfecto, llegan solas y convierten los desechos en oro negro
Las lombrices son el tesoro oculto del compost. Transforman restos orgánicos en vermicompost, una mezcla oscura, suelta y rica en nutrientes, llena de nitrógeno, fósforo, potasio, oligoelementos y sustancias húmicas.
Mientras trabajan, airean el montón, mejoran la estructura y evitan malos olores y descomposición anaeróbica.
Sin ellas, el compost pierde su motor natural.
Cuando faltan lombrices, el compost lo nota
Los tres fallos más comunes:
Humedad incorrecta
Compost seco = lombrices que se marchan.
Exceso de agua = falta de oxígeno.
Textura ideal: como una esponja escurrida, soltando 12 gotas al apretar.
pH desequilibrado
Prefieren un pH entre 6,0 y 7,5.
Las alejan: demasiados cítricos, agujas de pino y restos muy ácidos.
Temperatura excesiva
Por encima de 40 C buscan refugio en capas frías. Necesitan zonas frescas y estables.
Ajustes rápidos para atraer lombrices al compost
1. Humedad perfecta
Riega con agua o infusión de ortiga si está seco.
Si está muy húmedo, añade paja, hojas, cartón o ramitas.
2. Equilibrio verde marrón
Cáscaras, verduras, frutas y posos junto a hojas secas, papel sin tinta, virutas y ramas trituradas.
La mezcla en capas mantiene la aireación.
3. Ingredientes que aman
Posos de café, cáscaras de patata, restos de fruta y verduras picadas.
Evitar carne, grasas, exceso de cítricos, alimentos salados y restos mohosos en gran cantidad.
Ingredientes naturales que crean el ambiente ideal
Hoja de ortiga: más nitrógeno y microorganismos.
Estiércol fermentado muy diluido: acelera el proceso.
Posos de café: alimento perfecto.
Cáscaras de huevo trituradas: regulan pH y aportan calcio.
Formas de introducir lombrices si aún no llegan
Añadir una palada de tierra de un rincón del jardín donde haya lombrices.
Mezclar compost viejo de otra compostera.
Incorporar lombrices rojas californianas para vermicompostaje.
Solo agregar cuando el compost esté húmedo, sin calor excesivo ni restos muy ácidos.
Cómo mantenerlas felices y trabajando
En verano
Compostadora en semisombra.
Riego ocasional para mantener la humedad.
Capa superficial de paja o cartón.
En invierno
Cubrir con hojas secas, paja o cartón.
Añadir una capa gruesa de material orgánico que genere calor.
Mantener huecos de aire, sin tapar totalmente.
Mezclado
Cada 23 semanas, con suavidad. Las mezclas agresivas generan estrés.
Resultado
Con condiciones estables, las lombrices se quedan, se multiplican y transforman cada resto del hogar en un compost fértil, aireado y lleno de vida.
